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Su odio es racista. Construye la esperanza, la alternativa es comunista

4 de Mayo de 2026

 

En el PCE sabemos que el racismo no es una anomalía del sistema, ni algo reciente en Madrid y en el país; es un componente esencial del capitalismo que se asienta en la jerarquización racial, en el supremacismo blanco, en dividir a la clase trabajadora para explotarla más con la excusa del color de su piel, para privilegiar a unas personas sobre otras.

El capitalismo, el patriarcado y el racismo generan distintas categorías de opresión dentro de nuestra clase. Por eso, en el PCE no separamos el racismo de la clase y del género: analizamos, entendemos y trabajamos contra todas las formas de opresión que nos atraviesan.

El racismo es una cuestión real porque se asienta en las instituciones del sistema capitalista, porque genera una jerarquización en la clase trabajadora, porque excluye de la ciudadanía a las personas según su color de piel, excluye de la posibilidad de ser personas, de ser iguales.

El racismo encarnado en las instituciones es real porque discrimina constantemente según el color, porque oprime y reprime en función de unas leyes que niegan la humanidad en función del origen, la procedencia y los papeles que tengan las personas.

Malcolm X decía que los medios de comunicación pueden hacer al inocente culpable, y al culpable, inocente. Eso es tener poder. Y ese poder lo ejerce una clase, la burguesía, que aquí coincide con el color blanco de su piel.

Es ese poder el que trata de ocultar la explotación y la represión que sufrimos. Trata de dividirnos, culpando de todo a nuestras hermanas migrantes y a las personas racializadas.

Los culpables de la creciente explotación de la clase obrera nos llevan a una nueva fase del imperialismo —todavía más destructiva—, nos recortan nuestros derechos y señalan a una parte de nuestra clase como culpable de todo. No lo permitiremos.

Desde el PCE en Madrid señalamos a los empresarios que se aprovechan de las trabajadoras sin papeles para explotarlas, para no pagarles. Son ellos quienes nos bajan el salario, no los migrantes, no nuestras compañeras de trabajo racializadas.

También señalamos a los partidos que representan a la clase dominante en España: PP, VOX, PSOE y los nacionalistas vascos y catalanes.

Unos, PP y VOX, practican un racismo evidente y criminalizan a las personas migrantes y racializadas para tratar de desviar la atención de su agenda de represión, recorte y condena a nuestra clase. Otros, el PSOE y los nacionalistas,   tratan a las personas migrantes y racializadas como meros recursos humanos insistiendo en discursos utilitaristas y paternalistas. Mantienen la ley de extranjería y la ley mordaza y son cómplices de todas las prácticas represivas y de explotación de las trabajadoras migrantes y racializadas.

Las comunistas somos conscientes de que son estos partidos políticos y  la clase empresarial los culpables de los problemas de la clase trabajadora.

Basta de utilizar a nuestras hermanas migrantes, a las personas racializadas de nuestra clase, a quienes integran nuestro Partido, como chivo expiatorio de todos los problemas sociales.

En el PCE en Madrid combatimos a quienes recortan y destruyen los derechos sociales, a quienes fomentan el imperialismo, la especulación y la desigualdad crecientes y fortalecen el racismo institucional y cultural.

¿Prioridad nacional para acceder a los servicios sociales? ¿Acaso las personas racializadas no somos españolas? ¿No son esos partidos políticos los que llevan recortando esos servicios durante décadas? ¿De verdad la culpa de que no accedamos a la vivienda es de la población migrante? ¿No será más bien de los fondos buitre, los rentistas y los políticos y empresarios de la derecha que especulan con nuestra vivienda? Intentan ocultar sus intereses mientras tratan de convencernos de que nuestras vecinas, nuestros compañeros de trabajo o la persona con la que te cruzas en el transporte es tu enemiga porque tiene la piel de otro color, porque habla una lengua que no entiendes, porque sigue una religión distinta a la hegemónica aquí.

El poder no quiere aceptar que la sociedad madrileña y española haya cambiado y buena parte de la reacción se basa en que la identidad española hegemónica es inherentemente racista.

Nos han narrado un pretendidamente glorioso pasado colonial y nos han impuesto una unidad cultural y política basada en el catolicismo, la racialización y la persecución de la clase trabajadora. Nosotros siempre hemos sido diversos.

Desde el PCE rechazamos esta visión retrógrada. Nuestro antirracismo va a la raíz del problema, a denunciar tanto al capital que nos explota, como al Estado y sus leyes que nos discriminan como clase a partir de la raza, con leyes de corte colonial e imperialista, como la ley de extranjería o impidiendo el acceso a derechos tan básicos como la escolarización porque ponen trabas para empadronarnos.

En nuestro Madrid y en nuestro país las comunistas estamos trabajando por una identidad construida sobre la diversidad de nuestra clase trabajadora. El Partido asume las distintas condiciones y opresiones que nos atraviesan y practica la solidaridad aquí y a nivel internacional, fomentando las alianzas antirracistas, reconociendo el impacto del racismo y luchando contra él, como paso necesario para luchar de manera unida contra la burguesía, aquí y en todo el planeta.

Sabemos quiénes son nuestros enemigos y sabemos que sólo desde la unidad y la diversidad de nuestra clase los conseguiremos vencer.

Su odio es racista. Defiéndete, organízate y responde. Construye la esperanza, la alternativa es comunista.

Categorías: Frente Ideológico

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